HDUAR Libro 1 Capítulo 1

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Historia de Un Alma Rebelde

Libro 1.

Capítulo 1. El Demonio de la Montaña

Los sonidos de sus pisadas resonaban por toda el área mientras corría; las hojas secas en el camino hacia muy difícil ocultar su presencia, y por lo tanto escapar de sus perseguidores.

“¡Detente maldito bastardo! Si no lo haces te torturaré antes de matarte” gritó un joven que vestía una pesada túnica de lino azul que perseguía a un joven de unos diez años que vestía una desgastada túnica marrón.

¡Swish!

Una daga salió volando de la manga del joven en túnica de lino, dirigida a la pierna derecha del niño en túnica marrón.

El niño, al notar la daga arrojada, cambió el apoyo de su cuerpo a la otra pierna y de un salto cambió de dirección; por un momento, su cuerpo se volvió borroso debido a la aceleración, al siguiente instante se encontraba muy por delante del joven que lo perseguía, sacándole ventaja nuevamente.

¡Thud! La daga se clavó en el tronco de un árbol “¡Maldita sea, que te detengas, si no lo haces será peor cuando te agarre!” Rugió el joven en túnica azul y cuando pasó junto al árbol donde se había clavado la daga, la recogió y continuó la persecución.

“¡Asesinaré a toda familia si no te detienes en este instante!” los gritos del joven de túnica azul resonaban por todo el bosque. Entonces se escuchó por primera vez el grito del joven de túnica marrón.

“¡Buena suerte con eso Báichī, yo no tengo familia¡”

Los ojos del joven en túnica azul se enrojecieron con la sangre de sus capilares reventados por la rabia.

“Hay que ser un Báichī como tú para detenerse cuando alguien que te quiere asesinar te lo pide” añadió el niño de túnica vieja, al mismo tiempo aceleró.

“el plan está funcionando, debo alejarlos todavía mucho más de la casa, si sólo se trata de mí, probablemente logre escapar” pensó preocupado mientras apretaba una bolsa con piedras espirituales en su interior.

La bolsa tenía tejido un rudimentario escudo circular y en el medio de este, lo que parecía ser un dragón, debajo del cual se podían distinguir, a pesar de lo viejo y gastado de la bolsa, dos caracteres: 風龍 (Fēng lóng) “dragón de viento”…

El otoño había llegado al continente Jiānyù, y en el estado de Qiánmén, las frías temperaturas habían atacado a todos por igual, pobres y ricos, plantas, animales y personas sufrían por el inminente invierno.

Aún faltaban algunas semanas antes de la primera nevada, pero en el pequeño pueblo donde vivía Ruò yú comenzaba a escasear la comida. Incluso el improvisado mercado ya casi no vendía comida y la poca que había a la venta, costaba demasiado.

La situación era peor para el niño de diez años, de cabello y ojos negros, quien a su corta edad había quedado huérfano dos años atrás, y tenía que cuidar, el sólo, a su hermana menor, quien sólo tenía un año cuando su padre falleció.

De su padre, recordaba que era un Cultivador, que se había enamorado de una Discípula de la Secta Halcón Rojo, podía recordar vagamente ser cuidado por su padre y ser sumergido en un manantial cristalino, por supuesto recordaba el año de intenso dolor que había sufrido durante su quinto año de vida, y el último año de vida de su padre quien luego de un año en el que parecía demente, tuvo una semana de claridad en la cual le enseñó todo lo que pudo y le encomendó a su hermana, luego de esta semana su padre murió.

Antes de morir su padre le entregó un cofre con algunas cuántas cosas, entre las cuales se encontraban una hoja de jade, la cual no podía utilizar porque aún no dominaba muy bien su flujo de Qi; un rollo de bambú donde su padre había legado su técnica de Cultivo, la cual el joven Ruò yú aún no había podido estudiar más allá del primer nivel , y una pequeña fortuna en Piedras espirituales, las cuales luego de dos años de inviernos cada vez más fríos y cosechas más escasas, habían sucumbido finalmente ante los elevados precios del mercado.

En más de una ocasión había tenido que comprar medicina para la pequeña Ruò Yuèliàng, y aunque su padre le había enseñado el valor de las piedras espirituales, las cuales eran más valiosas que una raíz de fénix y más escasas que un Krim Alado.

Aun así ¿qué podía hacer si su hermana menor enfermaba? ¿Dejarla morir? la única tienda que tenía píldoras medicinales en el pueblo las vendía al exorbitante precio de una píldora por piedra espiritual, cuando el trato justo sería una piedra espiritual por seis píldoras, y en algunos casos, cuando la píldora era de bajo nivel el cambio era de uno a diez.

Sin embargo en la tienda de píldoras, cada vez que él había protestado por el precio, el dueño le había contestado lo mismo “tienes que considerar, que a este pueblo alejado no viene nadie, ¿acaso sabe cuánto me cuesta transportar estas píldoras desde la ciudad?

En realidad el pequeño pueblo si estaba en una posición precaria, era tan aislado y remoto que ni siquiera tenía nombre, los aldeanos lo llamaban Fángzi lo cual significaba “casa”, algunos de los aldeanos mismos no tenían nombres o al menos no lo recordaban, por lo que era costumbre llamarlos algo relacionado a su oficio, de suerte tal que el viejo de la tienda de píldoras medicinales era: “Yào” lo cual significa “medicina”, también le decían: Lǎo Yào, “Lao” significa viejo.

La gente de fuera se referiría a al viejo Yào como Fángzi Yào, utilizando el “nombre” del pueblo como apellido.

Claro está, el pequeño Yú le tenía otro nombre: viejo demonio, esto era un juego de palabras porque ambos: 老藥 (viejo medicina) y 老妖 (viejo demonio) se pronuncian Lao Yào.

La verdad sea dicha, el viejo Yào no mentía, tenía que desplazarse hasta la ciudad más cercana para comprar sus bienes, y esta quedaba a un mes de distancia a caballo.

Adema del aumento del frío invernal y el bosque muerto aumentando de tamaño, la cantidad de bestias demoniacas que se aventuraban hacía los asentamientos humanos se habían incrementado, había tenido que reclutar discípulos de la Secta Dàlù (tierra firme) para que lo escoltaran, esto le costaba media piedra espiritual.

Cuando a esto se le agrega el valor de la píldoras, y los demás costos del viaje, la ganancia real era sólo de un cinco por ciento de la piedra espiritual que le cobraba al pequeño Yú, y en no pocos casos, no tenía ganancia alguna, se podría decir que éstos casos el sólo le hacía el favor al joven de traerle la medicina.

Si del viejo dependiera no le cobraría nada, pero él no tenía otra forma de ayudar al pequeño, la secta Fēngsuo que controlaba la ciudad Nánmiàn solo cambia las píldoras por piedras espirituales o material medicinal.
El viejo Yào había conocido al padre del pequeño Yú y era en parte la razón por la cual tenía una tienda de píldoras medicinales.

Por algún motivo, los hijos de Ruò Fēng y su esposa nacían muy débiles y los primeros años eran críticos, si lograban sobrevivir los primeros cinco años estarían bien, pero durante esos primeros años la cantidad de veces que caerían enfermos era excesiva, incluso para un adulto, los niño sufrirían espasmos y alta fiebre, alucinaciones, no podrían retener los alimentos sin vomitar y finalmente morirían sin energías.

En realidad Ruò Fēng había tenido tres hijos, dos niños y una niña, el primer niño había muerto a la edad de cinco años, fue en ese entonces cuando conoció a lăo Yào, aunque en aquel entonces aun nadie lo llamaba lăo Yào.

El padre de Ruò Yú era un Cultivador muy fuerte y reconocido cuando joven, que había acusado una gran conmoción en el estado de Qiánmén (前門) claro que eso no lo sabía el viejo Yào, todo lo que el sabía era que una tarde lluviosa de otoño, en las cercanías del bosque muerto había encontrado a Ruò Fēng. 

Estaba bañando en sangre y tenía múltiples heridas en su cuerpo, se encontraba sentado en el suelo, apoyado a un árbol, una hermosa mujer vistiendo una túnica azul ligera, con la piel blanca como la leche y el cabello negro como el ébano más puro estaba a su lado, atendiendo sus heridas, ella parecía tener unos cuatro meses de embarazo.

Alrededor de los dos, la sangre cubría todo en un radio de cien metros, y en los charcos formados por la lluvia flotaban los restos mutilados de las más de cien personas que evidentemente les perseguían.

No había que ser un genio para entender lo que había pasado.

Ellos se habían fugado juntos y al juzgar por la túnica de la mujer, pertenecía a una secta mediana, ellos los habían perseguido, dando como resultado la escena actual.

La mujer miró al por entonces no tan viejo Yào, con súplicas en sus ojos, las palabras fueron innecesarias, Yào cargó al hombre herido y lo llevo a su casa, y cuidó de ambos durante los meses que tardó Ruò Feng en sanar.

Para cuando Ruò Feng estuvo en capacidad de levantarse habían transcurrido cuatro meses y Mei Ling, su compañera Dao, estaba por dar a luz.

Fue entonces que la verdadera pesadilla empezó para Ruò Feng.

El niño a quien llamaron Ruo Long,  nació enfermizo, salía de una crisis y entraba en otra, durante el primer mes de vida sufrió incontables episodios febriles en los que su pequeño rostro se contraía en expresiones de dolor que causaban una increíble angustia en la pareja.

Luego de un agónico primer mes, el viejo Yào se había ofrecido a viajar hasta la ciudad más cercana para buscar ayuda, fue así como conoció al encargado del pabellón de píldoras medicinales de la ciudad de Nánmiàn, quien después de un no muy pequeño soborno con piedras espirituales, accedió a viajar con el hasta el pueblito y examinar al niño.

El director del pabellón nunca había visto nada como lo que le sucedía al bebé, pero concluyó que se trataba de un problema con sus meridianos, el cual causaba caos en el flujo natural del Qi en el cuerpo del niño.

Era como si sus meridianos rechazaran su propio Qi, al final recomendó unas píldoras que, según concluyó, deberían ayudar a estabilizar el flujo de Qi en el cuerpo del niño, aunque fue muy claro con el hecho de que no habían garantías. Si el niño sobrevivía, sería su destino y si no sólo podían culpar su mala fortuna.

Los primeros dos años fueron tortuosos, aunque los episodios disminuyeron, aún se presentaban con regularidad y cada vez causaban temor en el corazón de sus padres.

Para entonces el viejo Yào se había ganado su nombre de Lao Yào, había abierto una tienda en el pueblo con la generosa recompensa en piedras espirituales que recibió de Ruo Feng y era más que conocido en el pabellón medicinal de la ciudad.

Cada dos meses hacia la travesía entre Nánmiàn y el pueblo, y había incluido otras píldoras y hierbas medicinales a su repertorio, las cuales prácticamente regalaba en su pueblo, ganándose el afecto de todos.

Pero la tragedia llegaría cuando Ruo Long cumplió su quinto año de vida, durante la noche sufrió un episodio febril como nunca antes, estaba tan caliente que de su cuerpo emanaba vapor, en la medida que el agua en su piel hervía.

Durante una semana estuvo batallando contra la fiebre y los estallidos erráticos de Qi, su padre y madre trataban de ayudarlo a controlar el flujo de Qi, pero era en vano, para el décimo día una gran cantidad de píldoras habían sido consumidas y su fiebre había disminuido pero era claro que aún no estaba fuera de peligro.

Temiendo que las píldoras que tenían no les alcanzarán, Ruo Feng envió al viejo Yào a la ciudad con una gran cantidad de piedras espirituales y le pidió que trajera todas las píldoras que lograse conseguir.

A pesar de que Nánmiàn era una ciudad grande, no tenían tantas píldoras a su disposición.

El pabellón de píldoras de Nánmiàn obtenía sus píldoras del taller de fabricación de píldoras de la Secta Fēngsuǒ, y esta no suplia muchas.

Despues de todo, los cultivadores consumían grandes cantidades de estas, por lo que la cantidad que había a la venta para personas que no fueran de cultivadores, debía  ser repuesta cada vez que el viejo Yào llegaba a la ciudad y compraba todo.

Cuando Yào regresó al pueblo un mes después, ya era demasiado tarde.

Ruo Long habia muerto.

Encontro a Ruo Feng arrodillado al pie de una tumba sin marcar en el patio de la cabaña que había construido en la profundidad del bosque, un par de kilómetros antes del bosque de la muerte.


Mei Ling
se encontraba dentro de la cabaña llorando desconsolada.
Les tomó varios años a la pareja recuperarse, pero al final habían logrado superar su pérdida, durante los seis años siguientes habían hecho amigos en el pueblo y la gente los consideraba de forma no oficial como los líderes del pueblo, sin embargo este tiempo tampoco duro mucho.

Aparentemente la secta a la que pertenecía Mei Ling no se había dado por vencida, durante los seis años habían enviado un total de tres grupos más, ninguno de los grupos regresó con vida.

Finalmente la pareja decidió mudarse a cueva al pie de la montaña, justo al inicio del bosque de la muerte, con el fin de evitar involucrar a los habitantes del pueblo.

Algunos años más pasaron y los ataques continuaron, durante ese tiempo Mei Ling dio a luz a su segundo hijo Ruo Yú, este segundo niño también nació con problemas en sus meridianos.

Pero esta vez, cuando Ruo Feng se enteró del embarazo, inmediatamente gastó una fortuna en medicina y buscó a los mejores maestros para que lo ayudarán a estabilizar el flujo de Qi en el cuerpo del niño.

Sin embargo todos los que vieron al niño llegaron a la misma conclusión que el Cultivador a cargo del Pabellón de píldoras de la ciudad de Nánmiàn.

Más allá de las medidas para estabilizar las fluctuaciones en el flujo de Qi del niño, no había mucho que hacer, todo dependía de la fortuna del chico, si sólo no fueran tan pequeños, quizás se les pudiera enseñar a cultivar y de esa forma aliviar el terrible sufrimiento.

Finalmente la pareja había despedido a todos los alquimistas de Píldoras y maestros Daoístas, quedando sólo ellos y Lao Yào.

Los siguientes cinco años atendieron a al pequeño . Al que antes cuando niño cumplió los cinco años sufrió una severa crisis, Ruo Feng había excavado una piscina de donde brotaban aguas subterráneas ricas en energía Yin y había preparado una gran cantidad de píldoras y ungüentos que disolvió en el manantial. 



Diariamente sumergía al pequeño Yu hasta bajar su fiebre y le proporcionaba terapia a sus meridianos y a sus centros Dantian, inyectando su propio Qi en el cuerpo del niño guiando el Qi caótico de su hijo y extrayéndolo forzosamente, este era un proceso doloroso para el niño.

Ruo Feng lamentaba profundamente no haber perseguido el Dao de la medicina, quizás si hubiera aprendido mejor de su Maestro no le causaría tanto dolor a su hijo, “quizás debería pedirle ayuda”… pensó, luego descartó el pensamiento, la sola idea de regresar con su maestro bastó para enviar una corriente de pánico por su espalda. Probablemente su maestro asesinaría al niño y luego a él.

Durante un año continuo Ruo Feng y Mei Ling tomaron turnos para cuidar al pequeño Yú. En todo ese año los ataques de la secta no se detuvieron, por el contrario se incrementaron en frecuencia y para el final llegaban grupos de quinientas personas.

Luego de un año tortuoso finalmente el niño había salido del peligro y sus síntomas habían disminuido casi por completo, sin embargo esto no había sido fácil y el precio pagado por Ruo Feng y Mei Ling no era poco, un año de ataques y constante vigilia los había empujado hasta el límite.

El último ataque que la Secta Halcón Rojo había lanzado fue una coalición con otras sectas. Para ese entonces el nombre del Demonio del Valle se había extendido más allá del estado de Qiánmén. 

La secta Halcón Rojo había ocultado la verdad de porqué perseguía a Ruo Feng y habían esparcido la noticia de un invencible cultivador asesino renegado que huía de la justicia y que se ocultaba en las montañas al norte de un pueblo sin nombre en la frontera de la ciudad de Nánmiàn en el estado de Qiánmén, quien por más de ocho años había repelido todos los intentos de captura.

Esto había atraído la atención de los mayores poderes en los alrededores del estado de Qiánmén, no sólo las sectas cercanas de nivel medio, dos de las sectas más poderosas de los estado vecinos habían enviado representantes y junto con más de la mitad de las sectas del estado de Qiánmén formaron una coalición para capturar o asesinar a este monstruoso Cultivador.

Finalmente más de dos mil cultivadores de diversos niveles habían acudido al llamado.

La batalla duró por varios días, dejando marcas en toda el área, alterando el paisaje creando valles y planicies donde antes crecía un frondoso bosque.

Al final no quedó ninguno vivo y los pocos que lograron huir esparcieron la historia aún más, en esas montañas lo que había no era un cultivador, sino un demonio disfrazado de humano, esto marcó el fin de la coalición.

Cuando Ruo Feng regresó a la cueva al pie de la montaña cubierto en la sangre de sus perseguidores encontró a Mei Ling sentada en una silla en la sala de su vivienda con Ruo Yu en sus brazos, tarareando en voz baja una canción de cuna.

Sabía que regresarías” dijo Mei Ling al ver entrar a Ruo Feng, su voz colmada de amor y ternura. “Lo prometí, ¿no?” Respondió él. “Toma un baño, voy a acostar al pequeño Yu” dijo ella mientras se levantaba.

Ruo Feng se metió en el manantial que había cavado y el cual había sumergido a su agonizante hijo durante el último año.

Tan pronto se sumergió en el agua todo su cansancio se desvaneció, era como si la pesadilla de los últimos años por fin llegara a su final, cerró los ojos dejándose envolver por la energía que fluía desde el fondo del manantial.

Ruo Feng Fue despertado por el gentil toque de Mei Ling quien se le había unido en el manantial, y lo estaba abrasando gentilmente, sus dulces besos colmados de amor y el cálido toque de su cuerpo presionando contra el suyo, despertaron el deseo de Ruo Feng, quien la abrazó tan fuerte como pudo, como intentando fundirse con ella, momentos más tarde hicieron el amor tan salvajemente como lo habían hecho una tarde en el jardín de su villa en la Secta Halcón Rojo tantos años atrás.

Ella era la hija de uno de los ancianos más influyentes de la secta y él no era más que un espía, habían logrado mantener su secreto a salvo hasta ese día cuando el maldito anciano los había descubierto debido a un descuido.

Esa noche Ruo Feng durmió como no lo había hecho en mucho tiempo
La mañana siguiente Mei Ling se había ido sin dejar siquiera una nota, no era necesaria, el entendió enseguida lo que ella pensaba, regresaría a la secta y pediría perdón.

Tonta Mei Ling“, ¿acaso no se daba cuenta de que él podía protegerlos?

A pesar del tiempo que consumía el cuidado de Ruo Yu, él no había descuidado su Cultivación y ahora se encontraba en un nivel comparable al de los inmortales de primer nivel, y su método de cultivación y técnicas eran distintas en su naturaleza.

Desafortunadamente el pequeño Yu le preocupaba mucho como para dejarlo solo y perseguir a su compañera de cultivación, “no, lo que debo hacer es esperar, su padre no le hará nada, y una vez el pequeño Yu crezca un poco, le pasare mi técnica y así podre dejarlo solo un tiempo e ir a buscar a su madre” pensó Ruo Feng obligandose a calmar el impulso de salir a perseguirla

De cualquier forma con su velocidad seguro ya estaría lejos, “si fue capaz de escapar de la secta en estado de embarazo, seguramente sería capaz de escapar de él“, el pensamiento le causo gracia y una sonrisa de orgullo surgió en su rostro.

Realmente adoraba a Mei Ling, “espera por mí, vida mía, espera por mí” dijo mientras se levantaba de la cama, a esa hora seguramente el pequeño Yu se habría despertado y él tenía mucho que enseñarle.

No habían pasado cuatro meses cuando Mei Ling regresó.

Resulta que la noche de la despedida había quedado nuevamente en cinta y cuando llegó a la secta su padre trató de hacer que se deshiciera de su hijo, ella había logrado escapar, pero no sin sufrir una herida sustancial.

Para cuando llegó a la cueva estaba tan pálida y débil que bien podría pasar por muerta

.
Por más que Ruo Feng lo intentó, no logró que mejorará, no importaba cuantas píldoras tomara, nada parecía ayudarle, al final ella le explicó que había sido envenenada y que él bebe en su vientre sufría más que ella, para poder salvarlo ella le estaba inyectando su Qi, protegiendo y entrenando sus meridianos y Dantianes, para que tuviera una oportunidad de sobrevivir.

Sabía que moriría pronto y solo esperaba poder dar a luz a su último hijo.

Los últimos meses que pasaron juntos fueron muy tranquilos, solo se dedicaron a disfrutar de su compañía, tomaban largas caminatas y se quedaban despiertos hasta altas horas de la noche, incluso regresaron al pueblo y visitaron viejos amigos, especialmente pasaron tiempo con el viejo Yào.

En secreto Mei Ling le hizo prometer que cuidaría de sus hijos y que no dejaría solo a Ruo Feng



Los días pasaron volando y en abrir y cerrar de ojos tres meses se habían ido, una noche mientras Mei Ling dormía sintió un fuerte dolor en su barriga, que la despertó de inmediato.

Aunque ella era una cultivadora en el tercer nivel de Manifestación Espiritual, esta vez había estado transfiriendo lentamente su Qi al bebe creciendo en su vientre, fortaleciendo sus meridianos, haciendo circular la base de cultivo del bebe de forma artificial.

Habia sentido el Qi Yin que emanaba dentro suyo, por lo que sabía que sería una niña.

Las otras veces que había dado a luz, no había siquiera notado el dolor, pero esta vez, con su Qi casi agotado y sus meridianos dañados, el dolor del parto la ataco como a cualquier mortal, un grito desgarrador resonó en medio de la noche.

El parto se había adelantado, y él bebé  solo tenía siete meses de gestación, pero Mei Ling no estaba preocupada, estaba segura que con toda la en energía que le había transferido y los ejercicios de rotación de la base de la bebé , esta nacería fuerte y crecería para ser incluso mejor que su madre.

Dos horas después el llanto fuerte de una niña inundó la habitación, Mei Ling falleció con una sonrisa mientras sostenía a su hija en sus brazos, la llamó “Yueliang” (Luna)

Esa noche Ruo Feng bajó de la montaña con la pequeña en sus brazos y Ruo Yu en sus hombros, los dejó al cuidad del viejo Yào, le entregó algunas piezas de oro, una bolsa con pierdas espirituales y le pidió que le consiguiera una nodriza a la niña.

Luego regreso a la cueva, tomó el cuerpo de Mei Ling y lo limpió, le colocó una nueva túnica y descendió con ella en los brazos hasta la cabaña donde había enterrado a su primer hijo, cavó un hueco y sepultó a su compañera.

El llanto desgarrador del Ruo Feng resonó por toda la montaña y el bosque, todos los habitantes del pueblo pudieron escuchar el llanto lastimero.

Muchos pensaron que se trataba de algún fantasma. Aquellos que aún estaban despiertos apagaron sus antorchas y lámparas y aseguraron las puertas, solo el viejo Yào estaba de pie en su puerta contemplando la montaña y las nubes figurativas que se estaban formando.

Al amanecer Ruo Feng permanecía arrodillado frente a la tumba, finalmente se levantó, realizo una reverencia marcial hacia la tumba, otra hacia la profundidad del bosque de la muerte y bajo la montaña.

En el pueblo el viejo Yào lo estaba esperando, “que piensas hacer” preguntó el viejo algo asustado, “para mañana no existirá Secta Halcón rojo bajo los cielos” Contesto fríamente Ruo Yang, dio una mirada afectiva a sus hijos que dormían en una amplia cama, luego miró nuevamente al viejo y le entregó una bolsa con de cuero.

La bolsa estaba algo gastada y tenía tejido un rudimentario escudo circular y en el medio de este, lo que parecía ser un dragón, debajo del cual se podían distinguir dos caracteres: 風龍 (Fēng lóng) “dragón de viento”, “si algo me ocurre, asegúrate que Ruo Yu reciba esto, debería regresar en un par de días” agrego Yang, luego dio una última mirada a sus hijos antes de salir de la casa.

La impresionante aura que emanaba de Ruo Yang podía sentirse a kilómetros de distancia, repentinamente libero toda su base de cultivo mientras se elevaba y salía disparado en dirección a la Secta Halcón Rojo.

La noticia de lo que sucedió en la Secta Halcón Rojo, y de cómo fue aniquilada en un día, todos su cincuenta mil miembros asesinados, ni una solo hoja de hierva fue perdonada, solo quedó una marca de fuego grabada en el piso donde la temperatura fue tan alta que derritió la tierra dejando un vidrio de color purpura en forma de dragón el cual brillaba con los rallos del sol.

Para entonces todos sabían de la disputa entre esta secta y “el demonio de la montaña de la muerte”, como le habían apodado, este incidente solo sirvió para cimentar la reputación del “demonio”; en el futuro, las sectas evitarían la montaña a las afueras del pueblo cuyos habitantes llamaban “Fángzi“.

Ruo Yang regreso a los dos días, había aniquilado la Secta, pero había sido envenenado y no había podido neutralizar el veneno, logro prolongar su vida durante un año más.

Durante un año le enseño al pequeño Yu todo lo que necesitaba para cuidar a su hermana, sorprendentemente la niña había salido fuerte como un roble, y aunque también sufría de episodios febriles y nausea, sus síntomas no eran tan severos como en sus otros hijos.

Esto le daba algo de seguridad a Ru Yang, pero había perdido la voluntad de vivir, de otra forma habría buscado a su maestro, quien seguro podría curarlo, pero él no quería ser curado, solo quería unirse a su amada.

Había vivido una larga vida miserable y luego de quinientos años estaba listo para partir, miro por última vez a sus hijos y cerró los ojos para no abrirlos nunca más.

Los siguientes dos años el pequeño Yu cuido de su hermana con la ayuda del viejo Yào, había crecido un poco y se había hecho más fuerte, y aunque aún no podía alcanzar el segundo ciclo de la técnica que su padre le había legado, progresaba rápidamente.

teniendo en cuenta que solo tenía diez años y tenía que cuidar a su hermana enferma, Ruo Yu, era un genio

Todas las noches practicaba los ejercicios de respiración y llevaba su cuerpo hasta el extremo con el entrenamiento físico, bajaba y subía la montaña mientras cargaba una piedra de veinte kilos.

Luego practicaba los ejercicios de visualización en el manual de “Flujo Divino” que su padre le había dejado.

El primer ciclo del manual explicaba la técnica de “uno con el viento” y este estaba dividido en tres niveles; uno, Sobre el viento, dos A Pesar del Viento y tres, Uno con el Viento.

Al finalizar la jornada se bañaba en el manantial para recuperarse del cansancio, luego se sentaba en meditación hasta el día siguiente y empezaba todo de nuevo, dormía una o dos horas cada tres días.

Ruo Yu amaba profundamente a su hermana, y se aseguraba de cuidar de ella con todas su fuerzas.

Cuando la comida comenzó a escasear el cazaba para darle de comer, la pequeña Yue tenía un apetito voraz y Ruo Yu se encontró a si mismo diciéndole Tānzuǐ (glotona), aun así se esforzaba por poner comida en la mesa, incluso casaba de más y le dejaba comida al viejo Yào.

El primer círculo de la técnica “Flujo Divino” se centraba sobre el movimiento, y le permitía (en teoría) moverse de forma muy rápida.

Debido a su bajo nivel de Qi, no podia mantener la velocidad por más de unos segundos cada vez, sin embargo, esto era suficiente para atrapar las presas.

Algo que le preocupaba mucho al Ruo Yu, era que ultimamente las presas eran cada vez más escasas, y cada vez el bosque de la muerte crecía mas, acercándose peligrosamente a la cueva donde vivían.

Luchaba duro para conservar las piedras espirituales, que necesitaba para comprar las píldoras medicinales de su hermana.

Sabia que cuando cumpliera cinco, la pequeña atravesaría un duro periodo y que necesitaría todas las píldoras que pudiera conseguir, y el habia estado almacenando mensualmente, pero con los precios elevándose cada vez más había empezado a preocuparse.

Por eso cuando escucho que un delegado de del Pabellón de píldoras había venido desde la ciudad y abierto un puesto ambulante en la plaza, dejó a su hermana en la cueva  y bajó de la montaña sin dudar  y se dispuso a comprar la mayor cantidad de píldoras que pudiera.

En ese momento no sabía que todo el asunto de la tienda de píldoras no era más que una trampa para atraer a la persona que había estado comprando píldoras por más de quince años, quien seguramente había encontrado una veta de piedras espirituales.

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Si todavía encuentra errores gramaticales o tiene alguna sugerencia, esperamos sinceramente que se tome el tiempo en señalarlos, con el fin de arreglarlos tan pronto como sea posible, y así brindar una mejor experiencia de lectura. Contácto



Notas al final de capítulo 1.     (Glosario)

Notas Adicionales

Algunos conceptos y referencias en esta novela pueden resultar extraños para los nuevos en el género. les recomiendo pasarse por la pagina del Glosario y revisar los terminos y referencias, esto ayudara a que tengan una lectura mas entretenida. Glosario

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