HDUAR Libro 1 Capítulo 2

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Historia de Un Alma Rebelde

Libro 1.

Capítulo 2. Tie Yún

(* Ver notas al final)

El estado de Qiánmén (前門) está localizado en la región central del continente Jiānyù.

Está conformado por cuatro ciudades principales,

Una en el norte otra en el sur y las otras dos en el Oriente y Occidente respectivamente.

Además de estas cuatro ciudades principales hay otras cuatro ciudades de mediano tamaño.

Estas ciudades medianas se ubican ente las ciudades más grandes, es decir, entre norte y oriente hay una ciudad mediana, lo mismo entre Oriente y Sur, así como entre Sur y Occidente y finalmente otra entre Occidente y Norte

Formalmente hablando las cuatro ciudades principales son unos estados en sí mismas, la única razón por la que se consideran juntas como un estado es porque todas responden a la secta Qiánmén y aunque esta secta no interfiere mucho en la vida de estas ciudades estados, no existen dudas de que si quisieran podrían destruirlas.

La ubicación de la secta Qiánmén constituye uno de los grandes misterios del continente, pero su presencia es real, tienen delegados en todas las ciudades mayores, estos delegados son los encargados de verificar que se cumplan las órdenes de la Secta, sin embargo además de recaudar los impuestos y verificar que ninguna ciudad-estado ocupe los territorios en las cercanías de la montaña de huesos, no interferían en los asuntos de cada ciudad, incluso cuando las ciudades habían estado en guerra unas contra la otra y a punto de aniquilarse, además de esto los representantes no tenían una base de cultivo muy alta, solo estaban en el primer nivel de condensación de Qi

Esta pobre demostración de poder, en situaciones normales haría que se dudara del poder real de la secta Qiánmén, sin embargo, en la antigüedad tres de las ciudades principales y tres de las medianas, se habían unido para oponerse a la Secta Qiánmén, estas ciudades estaban controladas por sectas poderosas, y entre ellas tenían más de ochenta inmortales, doscientos Cuasi-inmortales y miles de miembros en los niveles inferiores, y habían llegado al punto donde no podían seguir creciendo, el impuesto del veinte por ciento sobre los bienes que debían pagar a las Secta Qiánmén lo hacían imposible.

Inicialmente estas sectas habían hecho la guerra unas contra otras, pero luego de quinientos años de desgastadores combates, de la devastación de sus territorios y la muerte de muchos de sus miembros prominentes, habían llegado a una tregua general. Sin embargo durante las negociaciones el tema de porque habían iniciado la guerra surgió nuevamente.

Estas tres sectas mayores y tres medianas eventualmente llegaron a la conclusión de que era debido a la presión ejercida por la Secta Qiánmén, quienes además de exigir el veinte por ciento de todos los bienes, incluyendo los granos, tampoco les permitían expandir sus territorios hacia el interior del continente, hacia el bosque negro.

El bosque negro forma un anillo alrededor del valle de la muerte, el cual a su vez forma un anillo alrededor de la montaña de huesos, y a pesar de los nombres aterradores, la verdad era que lejos de estar muertos y desiertos, tanto el bosque muerto como la montaña de huesos tenían mucha vida, habían bestias mágicas en el bosque y criaturas legendarias en la montaña, estas zonas también eran ricas en vetas de piedras espirituales, por alguna razón ninguna las criaturas que habitaban estas regiones se aventuraba afuera del bosque, lo cual hacia que fuera posible el entrar a cazar y luego retirarse de forma segura.

Sin embargo todas las fuentes de piedras espirituales ubicadas a un kilómetro dentro del bosque, pertenecían a la Secta Qiánmén, esto unido al decreto de “el cinturón del bosque solo puede ser ocupado por asentamientos menores”  causaba que las sectas solo tuvieran unos recursos limitados.

La única opción que les quedaba a las sectas era el expandir sus territorios hacia afuera , sin embargo esto estaba fuera de discusión, las bestias salvajes y otras criaturas primordiales habitaban los territorios alrededor del estado, además el mantener un asentamiento en estas condiciones resultaba imposible, había que enviar parte de los inmortales como guardianes de dichos asentamientos, lo cual causaba que la fuerza de las ciudades disminuyera, lo cual a su vez las hacia presas potenciales de las otras ciudades-estados.

Por supuesto todas las sectas intentaban ganar control sobre los pequeños asentamientos ubicados en la cercanía del bosque muerto ofreciéndoles protección a cambio de cualquier veta de piedras espirituales que pudieran encontrar, esto precisamente era lo que había llevado finalmente a una guerra prolongada que había envuelto a todo el estado Qiánmén.

Finalmente sin poder aguantarlo más decidieron unir fuerzas y expulsar a los representantes de la secta Qiánmén y declarar su independencia, el resultado fue la aniquilación total de cada una de las ciudades involucradas. Eventualmente otras sectas menores tomaron el control de las ciudades principales y medianas, regresando todo a la normalidad.

Los cuerpos de los miembros de las sectas derrotadas fueron refinados y convertidos en tres pilares de cien metros de altura y diez metros de diámetro, que fueron enviados a cada una de las tres ciudades principales involucradas, estos pilares irradian la energía espiritual de los cultivadores sacrificados y cumplen dos propósitos, el primero como advertencia contra futuras rebeliones y segundo como fuente de energía espiritual para los cultivadores de esas ciudades, y aunque más de quinientos años habían pasado desde entonces, estos pilares aún siguen en pie y emiten una fuerte energía espiritual, testimonio de la fuerza de los caídos.

Solo una de las grandes ciudades se había mantenido al margen de esta rebelión, la ciudad de Kòngzhì (控制), ubicada al sur del estado, de igual manera la ciudad mediana de Lán shān (藍山) ubicada al noreste de Kòngzhì tampoco se había unido. Junto a múltiples asentamientos menores bajo el control de Kòngzhì estas ciudades escaparon a la aniquilación y en los quinientos años subsiguientes prosperaron de manera acelerada, convirtiéndose en el mayor poder dentro del estado Qiánmén.

La razón por la cual Kòngzhì nunca entro en guerra contra las otras ciudades-estados ni participo en la subsecuente rebelión, era simple; no tenían ni la necesidad ni la disposición, habían encontrado una gran veta de piedras espirituales hacia miles de años y eran muy fuertes, tanto que cuando las otras grandes ciudades llegaron a su mejor momento, la ciudad-estado de Kòngzhì ya tenía mil años de gloria y no dejaba de crecer al no estar limitada por los recursos.

Las tres ciudades-estado que se habían revelado, veían en Kòngzhì una amenaza mayor que la intangible secta Qiánmén; planeaban derrotar a la Secta Qiánmén y luego ocupar los territorios de la ciudad-estado de Kòngzhì en un ataque conjunto de las otras tres ciudades mayores y tres ciudades medianas.

Aunque todo esto había sucedido hacía más de mil años, las marcas dejadas por este suceso aun eran evidentes, todas las demás ciudades-estado tenían un trato preferencial con la ciudad de Kòngzhì y querían congraciarse con la secta Hé xīng (河星) quien la controlaba; esto era especialmente cierto para la ciudad mediana de Nánmiàn (南面)que era controlada por la secta Fēngsuo (封鎖), esta ciudad mediana era una de las que se había unido a la rebelión, y aunque la secta que estaba a cargo no era la misma que la controlaba en ese entonces, la verdad era que sí eran una de las sectas auxiliares.

La ciudad de Nánmiàn había estado bajo el control de la ciudad mayor de Xībei cè (西北側) durante la rebelión pero luego de esta y en vista de que las sectas que habían ocupado las ciudades principales eran relativamente nuevas y no muy fuertes, las tres ciudades medianas habían alcanzado una relativa autonomía, quinientos años después, sin embargo, la disparidad en recursos había hecho que fuera difícil resistir a las ciudades mayores.

La secta Fēngsuo había llegado a la conclusión que si debía someterse a algún poder mejor era someterse a la secta Hé xīng que controlaba la gran ciudad de Kòngzhì, por lo que durante los últimos cincuenta años había hecho todo lo posible para ganar el favor de los dirigentes de la ciudad, incluso habían declarado abiertamente su lealtad a la secta Kòngzhì, sin embargo la secta no los había aceptado formalmente y ni siquiera habían enviado a un representante.

Al inicio la ciudad mayor de Xībei cè había desistido en sus intentos de conquistar  Nánmiàn cuando habían declarado su lealtad a Kòngzhì, por temor a entrar en guerra con ellos, sin embargo, cincuenta años había pasado de eso y aún no había ningún representante de Kòngzhì en Nánmiàn, lo cual evidenciaba la falta de interés en esta pequeña y pobre ciudad.

Los avances de la ciudad Xībei cè sobre Nánmiàn tenía a la pequeña ciudad en aprietos y estos habían hecho todo lo posible por asegurar su posición como vasallos de Kòngzhì, para este punto se encontraban desesperados, sus espías en Xibei Ce habían informado que la Secta “Fénix carmesí” que controlaban la ciudad planeaban atacar Nánmiàn luego del invierno.

Por esa razón cundo el administrador del pabellón de píldoras de la secta Fēngsuo propuso buscar al misterioso comprador de Píldoras, nadie se opuso.

La secta Fēngsuo había sido una de las sectas auxiliares de la secta que controlaba la ciudad de Nánmiàn durante la rebelión, ellos eran los encargados de la fabricación de píldoras medicinales y el refinamiento de tesoros, sin embargo, por aquel entonces no vivían en la ciudad, su secta se ubicaba a unos cuatrocientos kilómetros de  distancia y se habían mantenido al margen durante el combate, por eso cuando la ciudad quedo desierta luego de la aniquilación, ellos tomaron posesión de la ciudad y a lo largo de quinientos años la habían defendido de las otras sectas menores que habían tratado de tomar  control.

Las otras pequeñas sectas no pudieron hacer frente a la secta Fēngsuo que tenía píldoras y tesoros refinados, eventualmente todas fueron aniquiladas u obligadas a  rendirse, convirtiéndose en sectas subsidiarias de la secta Fēngsuo, sin embargo luego de quinientos años los dirigentes de la ciudad Mayor Xībei Ce habían puestos sus ojos en la ciudad y en la producción de píldoras de la secta.

La secta Fēngsuo había declarado su lealtad a la secta Hé xīng y regularmente enviaban tributo a la ciudad mayor Kòngzhì, sin embargo esto era una disposición unilateral, en las ocasiones en que ellos habían dejado de enviar tributo en un intento de ver que pasaría, no habían recibido ninguna notificación u otra forma de presión, lo cual parecía indicar que a la ciudad Mayor Kòngzhì, no le importaba los pequeños tributos de la ciudad Nánmiàn.

Después de todo, la cantidad de tributo que la Secta Fēngsuo  podía enviar era limitada, su fuente de ingresos se limitaba a los obtenidos por la venta de píldoras y tesoros. La ciudad de Nánmiàn mantenía relaciones comerciales con la ciudad Mayor de Xībei Ce y con Kòngzhì, sin embargo los precios a los que le vendían a los discípulos de la ciudad Kòngzhì eran mucho menores al precio de mercado, esto en un intento de congraciarse con Kòngzhì, sin embrago la ciudad Kòngzhì tenía sus propia secta auxiliar que fabricaba píldoras y refinaba tesoros, la mayoría de los discípulos que venían hasta Nánmiàn desde Kòngzhì eran aquellos que no tenían el capital o la habilidad para obtener las píldoras de superior calidad de la ciudad Kòngzhì.

Por otro lado la secta “Fénix carmesí” que controlaba Xībei Ce no tenían una secta auxiliar que refinara tesoros y la calidad de las píldoras producidas por su departamento de refinamiento, eran de calidad inferior a las de la secta Fēngsuo, y ahora estaban planeando someter a la ciudad Nánmiàn y tomar el control.

Cuando el reporte del inminente ataque   llegó a los oídos de los superiores de la secta Fēngsuo los alarmó tanto que convocaron a todos los ancianos e incluso a los rangos medios, en esta asamblea estaban incluso los discípulos de mayor nivel.

La discusión fue extensa, y analizaron todas las acciones, pasando por hacerle la guerra a la secta Fénix carmesí hasta la posibilidad de abandonar la ciudad, pasando por la poco popular idea de convertirse en secta auxiliar de la secta Fénix Carmesí.

En el punto más álgido de la discusión el administrador del pabellón de píldoras les había dado una idea: por diez años un viejo de una pobre aldea llamada “Fángzi” ubicada al sur de la ciudad, había estado comprando píldoras de forma continua.

Cada vez que el viejo llegaba al pabellón, compraba todas las píldoras en existencia, durante todo este tiempo el director del pabellón de píldoras medicinales de la ciudad de Nánmiàn había mantenido una relación cordial con el anciano de nombre Lao Yao, más que nada porque al parecer las medicinas eran para un cultivador que parecía muy poderoso y no quería entrar en peleas innecesarias

Después de todo “Una buena causa no hace que la guerra sea justa” razonaba el administrador del pabellón de píldoras, quien aún recordaba los estragos causados por la pasada guerra de rebelión, en la cual miles de personas, tanto cultivadores como civiles habían sufrido tanto

Aun más, después de que la noticia de cómo este cultivador había aniquilado a la poderosa secta “halcón Rojo” unos años atrás, él solo, había asesinado a los más de cincuenta mil miembros de la secta, ganándose el apodo de “demonio de la montaña negra”, hora sin embargo, por lo que había escuchado, el cultivador había muerto hacía un par de años, dejando dos hijos pequeños.

De ser posible quería obtener la información de manera pacífica.

Durante mucho tiempo el director del departamento había sospechado que este cultivador había encontrado una veta de piedras espirituales y esa era la razón real del porque la secta halcón rojo lo había atacado, sin embargo con el cultivador muerto y su hijo viviendo en la montaña, no había forma de encontrar esta veta.

Sabía que la compañera de este cultivador misterioso, y madre de los niños, también era una poderosa cultivadora de la secta halcón rojo, sin embargo  nadie sabía que ella también había muerto, por lo que aunque no se había sabido nada de ella en los últimos tres años no quería arriesgarse a enfurecerla, además  no había garantía de que el pequeño supiera la ubicación de la veta, y si por casualidad terminara ofendiendo a esta cultivadora, las  potenciales consecuencias eran aterradoras.

Habían llegado a la conclusión de que lo mejor era atraer al pequeño hasta el pueblo con una venta de píldoras y luego ofrecerle entrar a la secta a cambio de la ubicación de la veta, con un poco de suerte, esta veta sería grande y lo suficientemente atractiva para que la ciudad mayor Kòngzhì finalmente los reconocieran como secta auxiliar.

El encargado de llevar cabo este plan era el administrador del pabellón de píldoras medicinales, quien luego de viajar durante dos semanas llegó hasta las afueras del pueblo, hubiese podido llegar antes si no hubiese estado acompañado de los discípulos de menor nivel, que lo retrasaron, ya que no podían viajar durante mucho tiempo antes de tener que descansar.

La llegada de la Secta Fēngsuo al pequeño pueblo era sin duda un evento inaudito y como tal causo una gran conmoción, los discípulos de la secta vestían sus túnicas de lino azul y mientras se acercaban caminando, los habitantes del pueblo salieron a su encuentro, en medio de sonrisas amables y saludos efusivos los discípulos de la secta Fēngsuo armaron una tarima improvisada.

“Apreciados habitantes del pueblo Fángzi” uno de los jóvenes discípulos que había acompañado al Administrador se había subido a la plataforma y comenzó a hablar, utilizando su Qi para expandir el sonido, de forma que su voz fue escuchada por todos en la cercanía “hoy es un día de celebración para su pueblo, la secta Fēngsuo  sabe de su situación extrema a causa de las cortas primaveras y los largos inviernos” continuó el joven, con una voz cada vez más llena de amabilidad y preocupación “esta vez venimos a aliviar un poco su sufrimiento, con la esperanza de que superen esta situación tan difícil, además si existe aunque sea uno solo de ustedes que desee unirse a la secta y pase los requerimientos, este pueblo entraría bajo la protección de nuestra secta, de esta forma no deberán preocuparse nunca más por la comida”

Dicho esto dio una señal a otro de los discípulos, el cual se acercó al pie de la plataforma, y le dio un toque a un anillo de color azul oscuro en su mano, inmediatamente sacos, sobre sacos se manifestaron de la nada, cayendo pesadamente al suelo uno sobre otros, cuando la gente vio esto, se alarmaron, no por la repentina aparición de los sacos, por supuesto que ellos no sabían lo que era un anillo interespacial o una bolsa de contención, aun si lo que los impresiono fue que los sacos que habían aparecido contenían granos, y definitivamente podían percibir el olor a carne proviniendo de alguno de ellos.

En el instante que las personas se dieron cuenta de que los miembros de la secta pensaban distribuir comida, todos dejaron lo que estaban haciendo y corrieron tratando de acercarse a la plataforma, en ese momento los miembros restantes de la secta saltaron a la acción para mantener la calma, unos veinte en total, todos con iguales túnicas, cual indicaba que eran miembros de los discípulos del circulo interno de la secta, hicieron que la gente se formaran en una fila y pasaran uno a uno para recibir un saco mediano con arroz y unas piezas de carne, pronto la pequeña plaza central del pueblo estuvo abarrotada con los habitantes del humilde pueblo.

“Gente de Fángzi” continuó en joven en la plataforma, durante todo este tiempo un joven se encontraba sentado en una silla bastante común a las espaldas del joven que hablaba, junto a él, a cada lado se encontraba una persona de pie, uno de ellos era el director del taller de píldoras de la ciudad y el otro era uno de los mayores de la secta, quien había venido como guardaespaldas, “esto es solo una muestra de lo mucho que les conviene jurar alianza a nuestra secta, ahora si tienen algún hijo o hija, menor a dieciséis años que cumpla los requisitos para entrar a la secta, no solo el pueblo entero será acogido, sino que la familia  de este joven podrá mudarse a Nánmiàn a una de las casas para los discípulos, apresúrense y traigan sus jóvenes”

En una de las esquinas de la plaza del pueblo el viejo Yao observaba la escena con desconfianza, ¿Qué podría querer la secta Fēngsuo en este pueblo remoto, como para movilizar a figuras tan importantes y distribuir comida de forma gratuita?, ciertamente la gente común del pueblo no sospechaba nada, pero Lao Yao que había viajado a la ciudad estaba mejor informado, ni siquiera los discípulos de la secta interior podrían hacer que la secta acogiera a todos los miembros de un pueblo, por muy pequeño que este fuera, si no había ganancia no había motivo.

Por otra parte, pudo reconocer a uno de los hombres en la plataforma, vestía una túnica roja con bordados de oro en las mangas, tres barras negras estaban bordadas en el cuello de la túnica indicando que pertenecía a la secta Fēngsuo, este era el  director del pabellón de píldoras de la ciudad Nánmiàn, y lo que era aún más preocupante era que estaba de pie detrás de un joven que estaba sentado, lo cual significaba que este joven era más importante que él, al otro lado un hombre que vestía  una túnica negra con el bordado de las tres rallas en el cuello de la túnica, este otro hombre parecía también alguien importante.

Mientras todos los aldeanos continuaban acercándose a la plataforma el viejo Yao concluyó que esta situación era demasiada extraña y comenzó a alejarse de la plaza, por alguna razón pensó en Ruo Yu y su pequeña hermana, decidió irlos a visitar y asegurarse de que todo estaba bien.

En la plataforma el director del pabellón de píldoras de Nánmiàn se encontraba de pie detrás de un joven que vestía una pesada túnica de lino azul, estaba escaneando la multitud de más de quinientas personas, él no conocía a los hijos del Demonio de la montaña negra, solo había visto al primer hijo cuando recién había nacido y luego de eso no había regresado a ese pueblo que no tenía nada que ofrecer, él solo recordaba la cara del Lao Yao quien a lo largo de los años había continuado realizando el viaje entre el pueblo y la ciudad a pesar de solo ser un mortal, cada vez que llegaba compraba todas las píldoras de Manantial Espiritual que hubiesen en inventario, por lo que se había familiarizado con la cara del viejo e incluso había cruzado palabras con él en una cuantas ocasiones, así fue que se enteró que el primer hijo del cultivador había muerto  a pesar del tratamiento.

Luego de un rato de estar escaneando la multitud detectó a Lao Yao que se encontraba de pie en una esquina junto a la plaza, vestía una túnica marrón oscuro y tenía una capucha, justo al encontrar al viejo, notó que este se preparaba para marcharse, el director frunció el ceño, “!Lao Yao viejo zorro, acaso piensas marcharte sin saludarme¡” gritó el director con el tono más amigable que pudo emplear, con una gran carcajada bajo de la plataforma y comenzó a caminar hacia Lao Yao.

Todos en el pueblo conocían al viejo Yao, él era un gran hombre que ayudaba sin reparos a quien podía y en más de una ocasión había gastado de su propio capital para comprar alguna medicina y así salvarle la vida a una desafortunada alma, por eso todos se sorprendieron cuando el director lo llamó de forma tan amigable, nadie se había imaginado que el viejo fuera tan famoso, claro que nadie sabía quién era el anciano de túnica roja, pero podían darse cuenta por su túnica que era alguien muy importante, claro que el más sorprendido era el mismo Lao Yao.

El viejo sabía muy bien que había algo sospechoso en este asunto y el llamado amistoso del director del pabellón de píldoras solo sirvió para profundizar sus sospechas, a lo largo de quince años había negociado con el pabellón y solo en cuatro ocasiones había cruzado palabras con el director.

La primera vez fue cuando lo convenció de ir hasta el pueblo para tratar al primer hijo de Ruò Feng, la segunda fue cuando el administrador le había preguntado por la suerte del niño, había transcurrido dos años de que el niño había muerto y el administrado estaba interesado en saber que había sido de él.

La tercera vez había sido una ocasión en que había llegado a buscar alguna medicina para una peste que se había esparcido por la aldea y le había consultado sobre que medicina serviría para curarla, y la última vez… el administrador le había preguntado que había sido del padre del niño, en aquella ocasión a Lao Yao no le pareció nada extraño, después de todo el administrador estaba más o menos enterado de la situación, por lo que aún sintiendo mucho pesar en su corazón le había contado como había muerto hacía dos años, recordando esto el viejo Yao se maldijo en su corazón, ¿por qué había sido tan tonto?

El viejo Yao había nacido como todos los demás en esa aldea, pobre, y no había sido sino por la casualidad de conocer al Ruo Feng que pudo abrir su tienda y eventualmente amasar una pequeña fortuna, los quince años de negociar con la Secta Fēngsuo y con otras sectas  menores, le habían enseñado la dura verdad de la vida, este era un mundo cruel, donde la avaricia y la más mínima discordia podía llevar a la muerte, los fuertes gobernaban y los pobres y débiles solo podían obedecer o morir, era obvio que el Director quería algo de este pueblo, y al parecer él se encontraba en medio de todo eso, el deseo de asegurarse que los hijos de su benefactor, Ruo Feng, se encontraran a salvo se hizo más fuerte en su corazón, por algún motivo, presentía que esto tenía que ver con ellos.

Lao Yao juntó sus manos en un saludo marcial, igual que había visto saludar a muchos discípulos de las sectas anteriormente, y se inclinó levemente en señal de respeto, “El señor Administrador me honra con sus palabras y su visita, lamentablemente tengo asuntos pendientes y debo excusarme, sin embargo si usted planea quedarse un rato más, quizás pueda aceptar la invitación de este pequeño servidor a su humilde morada para disfrutar el Té tradicional del pueblo” el viejo Yao adopto el tono más afable y deferente del que fue capaz, tratando de disimular la creciente urgencia en su interior, “¡Jajaja no hay necesidad de tanto formalismo! acaso no nos hemos conocido por muchos años, quizás pueda acompañarte viejo amigo a hacer tus diligencias y luego tomemos el té, ¿qué te parece?”

“demasiado sospechoso en verdad” pensó el viejo Yao, pero justo cuando estaba preparando la siguiente excusa, sucedió algo que le heló la sangre, en la plataforma el joven que se encontraba sentado se había puesto de pie y caminaba en dirección hacia ellos, y aunque parecía que caminaba de forma normal, cada uno de sus pasos recorría una larga distancia, de forma que en lo que parecieron ser solo tres pasos, ya se encontraba de frente a ellos, “Tío Shēn no me habías dicho que tenías un amigo en este pueblo, por qué no me lo presentas, cualquier amigo de mi tío también es amigo mío” dijo el joven mientras miraba a Lao Yao de forma amable y mostraba una “sincera” sonrisa en su rostro.

“Viejo amigo Yao, este es mi sobrino,  hijo del patriarca de la secta Fēngsuo y sucesor de la secta,  Tie Yún” dijo Tie Shēn, mientras una mirada de orgullo aparecía en su rostro.

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Si todavía encuentra errores gramaticales o tiene alguna sugerencia, esperamos sinceramente que se tome el tiempo en señalarlos, con el fin de arreglarlos tan pronto como sea posible, y así brindar una mejor experiencia de lectura. Contácto



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